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jueves, 29 de agosto de 2013

Especial post 100: Mi película favorita - Pulp Ficiton (1994) - Quentin Tarantino -

Celebrando que este pequeño pero bienintencionado blog ha llegado a la cifra de 100 post, se me ha ocurrido hablaros de la que es mi película favorita de todos los tiempos y el porqué.

Ahora es mi turno, pero más adelante mis amigos y ocasionalmente colaboradores, Balarius y Potto Pandemia os ofrecerán cuales son las suyas.

Como siempre mi intención no es sentar cátedra sobre nada, tan sólo soy un aficionado al cine al que le encanta hablar sobre él. Sin más dilacion, espero que disfrutéis el post.



Mi película favorita por Pablo Cózar :


- Pulp Fiction de Quentin Tarantino

Ya comenté en mi reseña de Django Desencadenado como conocí a este, mi director favorito, y la que para mi es su obra maestra.

Pulp Fiction es para mi la autentica definición de lo que es cine. Aquí la trama, aunque muy poderosa, es una excusa para mostrarte las filias cinematográficas que Quentin te quiere mostrar.

Tarantino con su segundo largo homenajea no sólo al cine más puramente setentero, si no también a una forma de literatura ya casi perdida, las revistas pulp y novelas que se leían segmentadas por capítulos en las mismas.

Dentro de todas las virtudes que tiene Q como cineasta, yo destacaría 2 por encima de todas. Uno, el arte de escribir diálogos y dos, saber exprimir a cualquier actor que se ponga delante de su pantalla. Y en este film, ambas cualidades es donde están más patentes. 

Para empezar, el film comienza queriendo deshubicarnos. Asistimos a una charla entre Pumpkin  y Honey Bunny, la conversación ya estaba empezada cuando entra la escena, pero con un par de frases el espectador ya se ha cogido al hilo, ya sabe a que se dedican ellos, e incluso puede empatizar con los personajes ya que sientes que los conoces de toda la vida. Esto, que es extrapolable a todo el film, se debe a la forma tan natural de escribir diálogos que posee Tarantino. Pero no sólo conversaciones amenas podemos ver, Tarantino es un tipo que antes de escribir un guión, lo primero que hace es crear a sus personajes, les crea un trasfondo y una historia para poder mostrarte la parte que a él le interesa que veas. Sabe como se comportan, como piensan y sobre todo como hablan. Ahí tenemos aparte del ya comentado, el dialogo entre dos compañeros de trabajo antes de empezar su jornada, distendido y desenfadado, el dialogo entre dos personas que no se conocen de nada y que se se esfuerzan en sacar tema de debate para no caer en incomodos silencios, o como un rudo boxeador de la vieja escuela se transforma casi en un oso amoroso al lado de su amada mujer, dejando sus modales de perdonavidas para convertir su léxico en cursis piropos y palabras bonitas para su "carita de fresa".

Pulp Fiction nos introduce en una especie de universo compartido entre criminales, donde cada uno de los personajes que lo habitan pueden pasar de una historia a otra sin perder un ápice de veracidad. Y aunque todo mantiene una unidad muy cohesionada, es cierto que cada una de las tres historias de las que somos testigos lleva un tono distinto que hace que el ritmo del conjunto de la película no decaiga en ninguno momento.

Una de las grandezas del film es que sabe muy bien como utilizar la violencia que se muestra en pantalla, habiendo momentos donde ha de ser heroica, otros donde ha de ser realista, y otros donde no es más que un alivio cómico para restar la tensión que los personajes de Jules y Vincent están viviendo. En las dos primeras ocasiones Tarantino es escueto y usa su manejo de la cámara para enseñarte detalles y esconderte otros (por ejemplo nunca vemos en plano como la Katana de Butch corta y atraviesa a Maynard) y en el último uso sí que usa la sangre de forma explícita cuando revienta la cabeza de Marvin.

Como bien digo, Pulp Fiction, pese a tener escenas de gran tensión, escenas (pocas) de acción y varios tiroteos, no deja de ser un magnifico ejemplo de como avanzar un trama a golpe de dialogo, porque cualquier palabra que puedan decir Jules, Vincent, Butch o Marcellus Wallace tienen un impacto de gran importancia no solo para el devenir de los personajes si no también en las consecuentes acciones que los mismos puedan realizar.

"Cuando me preguntan a que escuela de cine fui, yo les contesto: fui al cine", Quentin se ha cansado de decir que él es autodidacta. Se ha pasado la vida viendo todo tipo de cine,  aprendiendo que es lo que funciona y que no. Algunos dicen que plagia, otros dicen que homenajea, no voy a entrar en ese manido debate. Pero es cierto que Tarantino tiene una de las mayores culturas cinematográficas que puedan existir, y desde luego cuando tiene que realizar una toma accede a su memoria para ver cual es la mejor manera de rodar lo que pretende rodar.

En este film, la cámara podría decirse que es un personaje más, los planos están compuestos de una manera cuasi perfecta para que nada desentone y todo tenga una armonía visual que encaja como un rompecabezas. No le teme a los planos secuencia, aprovechando el recurso para las escenas de mayor tensión, como pueden ser la búsqueda de la adrenalina en casa de Lance, mientras Mia yace en la moqueta de su casa, o el atraco del desayuno hacía el final del film. Otro de los grandes puntos a su favor son los planos de perfil mientras los personajes están manteniendo conversaciones de alta importancia, haciendo que pierdas la noción del tiempo a favor de la historia. Tarantino es un tipo que te aguanta el plano todo lo que puede, y eso es de agradecer, en una época donde primaba el estilo "le llaman Bodhi" de cámara desenfrenada, escenas alargadas hasta la saciedad o planos ridículamente cortos. En Pulp Fiction todo tiene una duración perfectamente medida, los movimientos de cámara son gráciles y muy comedidos, dejando a veces que el espectador no lo sepa todo, ocultando detalles para favorecer el misterio. Por supuesto hablo del famoso maletín, todos queremos saber que es lo que contenía, pero realmente es mejor para la película, que el espectador no sepa cual es el misterio del mismo, porque aunque buena parte de la trama gira en torno a este objeto, la gracia es ver lo que los personajes están dispuesto a hacer por él.

Otro de los personajes importantes de la película podría decirse que es la continuidad de la misma. Un desorden que no es necesario para contarte la historia pero que crea una composición circular que consigue conectar la escena del principio con la escena del final. Este montaje no lineal es perfecto para impedir que el ritmo decrezca y aumentar el interés mismo del espectador. Otro punto a destacar es la estructura por capítulos, que como casi todo lo que hace Quentin, sin ser novedoso, consigue apropiarse de ello dotando de mucha clase este recurso narrativo.

Como decía, Quentin es capaz de sacar oro de quien sea, y en este film el reparto, no puede ser más espectacular. Sin extenderme demasiado, tenemos a John Travolta, Samuel L. Jackson y Bruce Willis, que son gente con mucha capacidad, gran carisma y buenas dotes interpretativas, pero que si zambullimos en su filmografía, vemos que pocas veces están o estarán como cuando son dirigidos por el cineasta de Tennessee. 

Por otro lado tenemos a Ving Rhames o Uma Thurman que sólo poseen presencia, pero aquí están maravillosos, difícil encontrar una Femme Fatale tan compleja como Mia, o un jefe tan imponente como Marcellus. Nada que aportar sobre las prodigiosas personalidades de Harvey Kietel o Christopher Walken, que obviamente si sumamos dos y dos, salen cuatro.

En resumidas cuentas, Pulp Fiction contiene lo que más me gustas del cine, una buena dirección de cámara un guión repleto de conversaciones chispeantes, un reparto coral donde todos luchan por ser la estrella, con una banda sonora que se mezcla como un perfecto cocktail que hace que cada vez que me pongo mi DVD o mi Blu Ray, paso 2 horas y medía disfrutando de buen cine.

viernes, 29 de marzo de 2013

G.I. Joe: La venganza (G.I. Joe: Retaliation, 2013) - Jon M. Chu

Tras el semi fiasco en 2009 de la cinta dirigida por Stephen Sommers (la Momia, El Regreso de la Momia y Van Helsing), cuando los productores, por lo que sea, deciden sacar adelante otro proyecto cinematográfico de esta franquicia me imagino una reunión así con los nuevos guionistas, productores ejecutivos, etc...

- Ejecutivo de Paramount: A ver, ¿que fallaba en la anterior parte?
- Casi toda la gente en la sala: TODO
- Ejecutivo de Paramount: está bien, está bien, (mirando a los guionistas) tenéis los primeros 20 minutos para matar a todo personaje que salga en la anterior y hagamos un reparto nuevo.
- Persona al fondo de la sala: A mi me gustaron los ninjas...
- Ejecutivo de Paramount: De acuerdo, los ninjas pueden salir.

Y os aseguro que así es. Salvo estos personajes y Cobra, es el gran villano de los G.I. Joe no puedes poner a otro, lo único que hereda de la primera parte es la trama abierta del presidente siendo sustituido por un villano.

Los nuevos encargados de escribir el guión son Rheet Reese y Paul Wernick, conocidos por ser los artífices de la divertida Zombieland, y desde luego, yo creo que han realizado muy bien su cometido.

Soy consciente de que seguramente esta sea la única reseña positiva hacía la película en toda la red, pero voy a intentar explicar mi punto de vista.

Esto es una adaptación de una linea de juguetes, que sí, que tuvieron una serie de dibujos animados en los 80 y han tenido y siguen teniendo actualmente colección mensual de cómics, pero en el inicio, son juguetes de soldados. Al iniciar el film, aparece el logo de Hasbro en grande, ¿Como te puedes tomar esto en serio?.

El guión no deja de ser una delirante y genial absurdez, una trama simple y llena de detalles a cada cual más imposible para divertir y entretener a aquellos que disfrutamos del cine palomitero de acción. No es una película seria dentro de ningún genero. ¿Es una comedia?. No estrictamente, pero desde luego su intención no es otra que hacer que aquel que sabe lo que va a ver, se ría y se goce cada minuto de todo el artificio que sus autores proponen y que jamás se han tomado en serio.

La trama no es más que una reimaginación de lo que un chiquillo haría cuando sacara todos sus juguetes y planeara una historia para pasar la tarde con todos sus personajes luchando unos contra otros.

A destacar las escenas de Snake eyes (el siempre oculto bajo maquillaje o casco en este caso Ray Park, conocido por ser Darth Maul o Sapo en Star Wars y X-Men respectivamente), Storm Shadow y Jynx (una pseudo Elektra de Marvel), lo más divertido es que casi toda la trama de estos hasta que se juntan con el resto del equipo son gratuitisimas, no aportan nada a la historia y por ello, sus escenas son tan fantásticas. A todo esto acompañados por RZA, maquillado de anciano maestro ninja ciego, tan bizarro como suena.

Aparte de estos personajes, decir que los actores son una de las grandes bazas para el divertimento del publico.

The Rock, Dwyane Johnson, parece que está cogiendo por fin la dinámica para ser un héroe de acción, Bruce Willis, tan Bruce Willis como cabía esperar. Su aparición no deja de ser lo justo para no considerarse un cameo, pero para nada este detalle hace que el nivel de aceptación de la película sea menor. Yo, gran fan de Bruce, hubo un momento en el que me lo estaba pasando tan bien, que no me hubiera importado que su aportación al film hubiera sido menor. También mentar a Jonathan Pryce, conocido por sus roles en Piratas del Caribe o 007: El mañana nunca muere, quien en su papel de falso presidente, no es un spoiler, la trama gira entorno a esto, se nota que se lo ha pasado en grande, siendo un personaje de lo más divertido.

La aparición de Ray Stevenson, Tito Pullo en Roma o Punisher en Punisher: War Zone, también es de agradecer, ya que derrocha tanto carisma como sus compañeros más protagonistas The Rock o Willis.

Ya por último, reconocer la gran labor con Cobra, que no deja de ser ese villano final, que siempre escapa en el último momento, con esa voz siseante y con planes de dominación mundial tan apocalípticos como desfasados. Sin duda el personaje que mejor traslación ha tenido de los dibujos al film, olvidandose de la versión de Joseph Gordon Levitt que no era más un intento absurdo de buscar un origen convincente para un tipo de villano que no necesita tener un motivo, es malo por que es malo.

En cuanto a la dirección, Jon M. Chu, que hasta la fecha tan sólo había dirigido filmes de bailes de la saga Step Up o el documental de Justin Bieber, considero que ha hecho muy bien su trabajo, justo lo que se esperaba que hiciera.

Como conclusión final, una gorrinada muy disfrutable siempre y cuando estés dispuesto a verla y entres en el juego que los autores proponen.

Mi nota totalmente personal: 7.5/10

lunes, 18 de febrero de 2013

La Jungla. Un buen día para morir (A good day to Die Hard, 2013) - John Moore

Las luces están apagadas, aparece el logotipo de la 20th Century Fox, fondo negro, compases del himno de la alegría... ya me tienen.

6 años después de la última misión de John McClane y 25 años desde la primera vuelve mi héroe de acción favorito, ¡y de que manera!

Como ya es una costumbre desde la nueva ola de clásicos de acción que empezó en 2006 con Rocky Balboa, la base de las nuevas entregas es recordarnos por qué nos gustaban las originales.

En efecto los guiños a la primera película hacen su aparición en todo momento, con una dirección bastante ochentera alejada de los complicados planos y efectos digitales que Len Wiseman nos dio en su Jungla 4.0.

Aunque John Moore se empeña en poner unos curiosos zooms en más de una ocasión, que como marca de la casa me han parecido curiosos, aunque para nada necesarios.

Una banda sonora muy en la linea de la que compuso Michael Kamen para la primera parte que en cierta escena donde McClane atraviesa una cristalera llegan a sonar los compases del mítico momento manguera en el edificio Nakatomi.

Entre los guiños, se encuentran también frases de McClane que hacen referencia a las anteriores películas, la aparición de Lucy, una camisa de cuadros como en La Jungla 2, cristales rotos, una camiseta imperio manchada de sangre, la muerte de un helicóptero (McClane 5 - Helicópteros 0) o las caras de EPIC FAIL de los malos finales.

Nada más empezar la película, nos presentan a un ruso encarcelado, vemos al hijo de John matar a otra persona, como tercera escena, a nuestro calvo favorito practicando tiro y a un compañero que le entrega un informe de su hijo, se encuentra en una cárcel de Rusia...

- Pero... es Rusia, allí hacen las cosas de diferente forma.
- Yo también.

Primera frase lapidaría, y toda una declaración de intenciones. Tras haber destrozado zonas de Los Angeles, Washington, o Nueva York... sí John McClane tenía que salir de los USA, desde luego, como saga iniciada en los 80, el cuerpo le pedía ir a Rusia, como he dicho en alguna ocasión, los mejores malos del cine tras los nazis son los soviéticos.

Allí no se quedará quieto, tras asistir a un atentado en unos juzgados y ver atónito que a su hijo lo persigue un tanque militar, el policía de Nueva York, ni corto ni perezoso, roba una camioneta y empieza una espectacular persecución por suelo soviético. Espectacular, no sólo por la magnitud de la misma o el nivel de destrucción, si no por que está rodada con especialistas, con vehículos reales, y con golpes reales, tal como se hacía antaño.

Tras esta primera escena de acción, el ritmo no para, John McClane, como manda la tradición, no tiene una buena relación con su hijo, dejará bien claro que es su padre, que es un McClane, y que unos terroristas, por muy rusos que sean no van a dejar que le amarguen el día.

¿Y como lo consigue? Al estilo McClane, "entrando y montando un buen pollo".

Los grandes aciertos del film, se cuentan en un guión repleto de puntos positivos para una película de genero de acción, un trama sencilla, unos malos carismáticos, y lo más importante para una entrega de Jungla de Cristal, un guión fresco con unos dialogos desternillantes, donde el buen Bruce Willis puede brillar tan bien como lo lleva haciendo desde 1988.

Una de mis dudas antes de ver la película, era como se portaría Jay Courtney, puesto que mis dos anteriores encuentros con él fueron "Jack Reacher", comentada aquí, y la primera temporada de Spartacus, donde el pobre actuaba bastante mal.

El Australiano ha pulido sus defectos, desde luego no es el mejor de los actores, pero da la talla como hijo de Bruce Willis, y en ningún momento nos molesta, como si hiciera Shia Labeouf como hijo de Indiana Jones. Cumpliendo y estando a la altura de las circunstancias.

De los villanos, quisiera destacar lo ochenteros que son, unos rusos armados y pintorescos como ellos solos, desde un líder que come zanahorias y odia a los americanos, en especial a Reagan, un sicario rubio platino, otro con pendientes, trenza y perilla, o el checheno calvo forzudo que tiene más calor que todos, descamisado y repleto de tatuajes soviéticos.

Aunque es cierto que jamás se podrá superar a Alan Rickman y su Hans Gruber, desde luego este grupo de "malos" es toda una proeza de casting que sabían lo que estaban buscando en todo momento.

De Bruce Willis poco más puedo decir que no se sepa, él es la punta de lanza de la Santísima Trinidad del cine de acción, junto a Stallone y Swcharzenegger. Tan carismático como siempre, con sus clásicos chascarillos, y poniendo a cualquiera en su sitio, sea su hijo, un terrorista o un jefecillo de la CIA.

Toda una gozada para cualquier amante del cine de acción de los 80, que tras unos años llenos de basura, desde finales de los 2000 estamos viviendo un revival muy disfrutable.

Las viejas leyendas, nunca mueren.

Mi nota totalmente personal: 8.3/10

domingo, 21 de octubre de 2012

Looper (2012) - Rian Johnson


Looper es una de las mejores películas del año, y una gran sorpresa para la ciencia ficción.


Aunque desde que conocí la existencia del proyecto la tenía anotada en mi agenda de imprescindibles, no pensaba que fuera a pasar de una película chula de género, acción ligera y un Bruce Willis en estado puro.

Que hoy día vayas al cine con expectativas altas y que se superen es muy difícil.

Rian Johnson, al que reconozco descubrí esta misma semana con su opera prima, la muy recomendable cinta noir adolescente Brick, ha cogido elementos conocidos del cine futurista y de acción, dandole un prisma bastante fresco y con aires renovados.

En un futuro no demasiado lejano, hay una red de asesinos que se dedican a eliminar a personas que se les envían desde el futuro, donde parece ser que debido al alto control es imposible deshacerse de un cadáver.

El concepto de las paradojas temporales es un tema que puede tener múltiples formas de verse y cada autor que trata el tema le da su propio toque, y a mi la forma en la que el buen Johnson ha decido plasmar su historia me ha parecido más que buena.

Estos asesinos, llamados Looper, trabajan hasta que les envían a sus yo del futuro, recompensandolos con una alta suma de dinero y sabiendo que a partir de ese momento tienen 30 años de vida.

La trama se complica cuando a nuestro protagonsita, Joe, encarnado por Joseph Gordon-Levitt, le llega su yo futuro, Bruce Willis, pero está vez no está con la cabeza tapada ni con las manos atadas, y siendo Bruce Willis, pues encuentra la forma de escapar.

Esto es una apreciación personal, pero, tener un reparto de gente de la que soy muy fan, hacer una película solvente de acción mezclada con ciencia ficción, meter una trama semi romántica creible, y hacer que los personajes hablen para que puedas entender claramente sus motivaciones son conceptos con los que disfruto mucho.

La acción no es lo que acapara el 100% del metraje, aunque cuando se hace patente, son escenas muy bien rodadas, especialmente cuando el hombre de acción por excelencia es el protagonista de las mismas, soltando una gran frase lapidaria que no desvelaré para los que como yo disfrutan con las mismas. Hacia la mitad de la historia la misma tiene un necesario bajón del dinamismo que se nos ha ido mostrando, pero ya digo que dicho trozo hace falta para que entendamos el desenlace de la película, un final bastante bueno y por otra parte justo el que la historia te está pidiendo que tenga, con lo que el film es consecuente con lo que te quiere contar.

Los detalles que han hecho que para mi sea una gran película son varios, cosas simples pero muy necesarias como que no se reprime a mostrar actos que moralmente son muy reprochables, pero que uno de los personajes necesita hacer, con lo que en ese sentido es una cinta muy valiente, o que los personajes fumen, rarísimo en el cine actual, parece que solo en las cintas de bajo presupueste la gente sea aficionada al tabaco.

La historia no se convierte en la clásica película de persecución, el Joe Futuro no solo está escapando, tiene un plan y es acabar con la persona que lo ha enviado al pasado.

Aunque son la misma persona, a los Joe los separa 30 años de experiencias vividas, no tienen la misma forma de ver la vida, y evidentemente sus objetivos son tan distintos que es imposible que puedan colaborar, y los caminos de los mismos se separen.

Otras pequeñas cosas que han hecho que estuviera fascinando a lo largo de la historia es la forma de actuar de Joseph Gordon-Levitt, del que en pocos años me he hecho muy fan. Ya que está interpretando a una versión joven de Bruce Willis, para que tengamos la sensación de que son la misma persona, aparte de un maquillaje muy bien logrado, el buen Joseph ha adquirido la mayoría de gestos, miradas, y en definitiva la forma de actuar del protagonista de La Jungla de cristal, recordemos que estamos viendo actuar a Bruce, desde los 80, y no es un actor de los que se prodiguen poco, sí ya a esto añadimos que su versión joven en el film también es aficionado a las camisetas imperio... pues más puntos a favor.

Bruce Willis, como siempre, y siempre que seas fan del personaje, está estupendo, aceptando que en ocasiones es necesario que adquiera un rol menos protagonista, pero derrochando ese carisma que tiene y que sus seguidores disfrutamos.

Toques de Terminator, Regreso al futuro, o incluso 12 monos, asesinos y mafiosos, persecuciones, grandes escenas de acción, un niño muy inquietante, actores muy solventes, a los ya citados añadir a Emily Blunt y Jeff Daniels, que están muy bien, y pequeños retazos del cine negro, como la voz en off, que no es que sea necesaria, pero a mi siempre me gusta.

Mi nota totalmente personal: 9.4/10

sábado, 25 de agosto de 2012

Los Mercenarios 2 (The Expendables 2, 2012) - Simon West

Los Mercenarios 2, es, sin lugar a dudas, el sueño de cualquier persona que se haya criado con el cine de acción de los 80-90, el de mamporrazos, el de los tiros sin fin donde nadie se queda jamás sin munición, el de los tipos duros, el de las frases lapidarias, y el de donde los villanos eran tremendamente pintorescos.

En esta ocasión el bueno de Sly ha cedido el asiento de director a Simon West, conocido por la tremendamente divertida y alocada Con Air, y para ser sincero, ha sido una decisión muy acertada.

Sí la primera parte ya era una locura, un desenfreno de testosterona, y un espectáculo donde lo importante era ver a esa gente que siempre habíamos imaginado ver junta, esta parte, coge todo aquello para elevarlo a un nivel superior.

Un viaje al pasado que te deja sin aliento, y que disfrutas como un niño.

La sinopsis es lo más ochentero del mundo, los Mercenarios, después de una misión fallida que aceptan  para estar en paz con el Sr. Iglesia (Bruce Willis) tras los eventos ocurridos en la anterior película, deciden no ceder, y... ¡VENGARSE!.

¡CLARO! Por que todos sabemos que en las segundas partes, la gente se ha de vengar, es una máxima del cine de acción, eso y que haya alguna relación con Europa del este, de ahí han surgido siempre los mejores villanos.

Y como en aquella década de máximo esplendor, la trama no es más que una mera excusa para que los protagonistas luzcan sus músculos, tengan escenas de acción, y hagan pasar al publico un buen rato.

La película, sigue siendo tan coral como su antecesora, pese a que siempre, destaque la figura del bueno  de Sylvester Stallone, cada uno de los miembros de este grupo de súper hombres, tiene sus momentos de lucimiento personal, incluso los que salen menos, tienen una escena memorable para recordar.

Llena de múltiples referencias cruzadas, frases que todos recordamos e infinidad de guiños, esta película es un ejercicio de nostalgia, tal como Stallone ya nos tiene acostumbrados desde su resurrección cinematográfica con la maravillosa Rocky Balboa allá por el 2006.

Como ya he dicho, en esta entrega todo es más grande y más espectacular, y si ya nos estremecimos con la brillante escena en "Los Mercenarios" donde Bruce Willis, Arnold Schwarzenegger, y Stallone dialogaban entre sí, verlos, POR FÍN, juntos, a la Santísima Trinidad del cine de acción, en un mismo plano, disparandoles a los malos, lanzandose puyas entre ellos, y a su vez mostrando la misma camaderia que ellos mismo tienen, es, a falta de una palabra mejor, sublime.

Pero no sería justo destacar solo a estos tres titanes de la testosterona, vayamos por partes.

Liam Hemsworth, hermano de Chris Hemsworth, el Thor cinematográfico, y Scott Adkins, tienen un buen futuro por delante, citando a Palpatine "seguiremos tu carrera con gran interés".

Jet Li, sigue siendo la misma estrella de acción que hace años, y parece que los años no pasan para él.

Randy Couture y Terry Crews, hacen una pareja muy buena, verlos juntos masacrando a a gente es una experiencia muy disfrutable, sobre todo, Terry Crews, el negro definitivo, yo espero que se prodigue más en este tipo de películas, y no solo las mercenarias.

Jason Statham, demuestra, de nuevo, que es un tipo con un gran carisma, pero debe aprender a seleccionar mejor sus proyectos, seguiremos a la espera mientras encuentra su propia Jungla de Cristal.

Sí ya en la anterior parte, Dolph Lundgren era de lo más destacable, aquí vemos más lo tarado que está su personaje, referencias incluidas a sus estudios.

Aunque yo nunca he sido demasiado fan de Van Damme, está como nunca, incluso podría decirse que aquí, está hasta bien.

Y, para el final, me dejo, no se si lo mejor, pero de lo más destacable, la vuelta a las pantallas del gran Chuck Norris, interpretando a Booker, uno de los primeros papeles protagonistas en el cine, en "los valientes visten de negro", cada vez que aparece, llena la pantalla, su leyenda se ha hecho más grande que él mismo, lo sabe, y se nota que es de los que más ha disfrutado.

En definitiva, un espectáculo digno de verse, es como ver a la vez, Commando, Rambo, y La Jungla de Cristal.

Mi nota totalmente personal y gorrina: 8.4/10

domingo, 17 de junio de 2012

Moonrise Kingdom (2012) - Wes Anderson

Wes Anderson es uno de los directores más independientes y personales de los últimos tiempos, capaz de levantar pasiones y odios, casi por igual, no creo que haya nadie que vea una película suya y se quede indiferente.

Yo lo descubrí en 2009 con Fantatisco Sr. Fox, a partir de ahí indagué en su filmografía, a falta de ver su opera prima, Bootle Rocket, que parece que poco o nada tiene que ver con lo que después ha ido haciendo, y me parece un cineasta maravilloso.

Academia Rushmore, Los Tenenbaums. Una familia de genios, Life Aquatic, Viaje a Darjeeling y Fántastico Sr. Fox, todas ellas me parecen obras de arte, y no soy capaz de elegir mi favorita.

Monrise Kingdom, ambientada en 1965, trata sobre un boy scout que decide escaparse de su campamento para encontarse con con la chica con la que lleva carteandose desde hace un año cuando se conocieron mientras ella hacía una representación teatral de El arca de Noé, lo que hace que veamos su historia de amor preadolescente y la huida de ellos, ya que se convierten en el objetivo de los Scouts Kakhis, y del capitán Sharp.

A partir de esta premisa, vamos viendo, como es habitual en el cine de Anderson, una serie de secundarios a cada cual mejor, y como también viene siendo habitual, con actores no solo conocidos, si no que muestran sus mejores versiones cada vez que trabajan con este hombre.

Bill Murray, que ya es un habitual, ha participada en todas las películas de este hombre, menos en la citada Bootle Rocket, como siempre está espléndido, y Jason Schwartzman que repite por tercera vez, aunque aquí con un papel más corto, pero para nada poco significativo.

Bruce Willis y Edward Norton aparecen por primera vez en el mundo de Anderson, y yo personalmente espero que repitan, ya que son dos actores por los que siento gran admiración.

En el caso de Willis, se agradece verlo en un ambiente distinto al del genero de acción liviano, hacía tiempo que no lo veíamos haciendo de "persona normal" y creo que es un error por parte de él, por qué casi siempre cuando se aleja de la acción, nos da buenas interpretaciones, como es el caso, también estar dirigido por un buen director le ayuda.

Por otra parte Edward Norton, que con una carrera muy irregular desde que empezaron los 2000, aquí está perfecto, interpretando al líder de los scouts, de una forma un poco paródica, e imitando un estilo de personaje de tv de los 60, pero que en este caso va como anillo al dedo.

Por otro lado tenemos a los Scouts, que forman un "grupo salvaje" que nos regalan un par de escenas muy divertidas, el genial Harvey Keitel haciendo de Commandante Pierce del cuerpo de Scouts, o el narrador, una figura ya no importante, pero muy característica en el cine de Anderson, a la trama no suele aportar, pero no importa, él sabe utilizar este recurso de forma muy memorable.

También aparecen Frances McDormand y Tilda Swinton, que en el genero indie se mueven como pez en el agua.

Por último hablar de los dos protagonistas, Jared Gilman y Kara Hayward, ambos debutan aquí y ambos están geniales, interpretan a los clásicos personajes de Anderson, callados, introvertidos, pero a su vez con mucho carisma y que evocan muchísimo encanto.

En cuanto a la dirección, pues es que no puedo decir cosas malas de Wes Anderson, como ya he dicho me encanta su forma de trabajar, me encanta como organiza todos los detalles, como tiene claro que ha de aparecer en pantalla y que no, me fascina la forma en la que combina la fotografía y los vestuarios de los protagonistas, su forma de contar historias drámaticas y dotarlas de cierta comicidad, su forma de escribir personajes,  desde luego sus elecciones de casting, su forma tan sobria de dirigir a los actores y la película.

Para mi es un director de actores estupendo, casi a la altura de Tarantino, es capaz de que sacar oro de gente como Owen Wilson, Luke Wilson, Gwyneth Paltrow, o Adrien Brodey.

Así que una vez más lo ha vuelto a conseguir, ha hecho una película redonda.

mi nota totalmente personal: 9.5/10

domingo, 22 de abril de 2012

La fría luz del día (The Cold Light of Day, 2012) - Mabrouk El Mechri

Lo primero que voy a decir es que si eres fan de Bruce Willis, no pagues por ver esto, tan solo sale unos 10 minutos, eso sí la mejor escena de la película es la de él pegandole una paliza a unos policías locales de Jávea.

La película es mala, muy muy mala, sin paños calientes, es una puta mierda.

Para empezar, el señor Henry Cavill, es un tío soso, sin carisma con cara de imbécil y aires de poligonero, cosa que yo hubiera perdonado si me hubieran dado mi ración mínima de Bruce, pero no es el caso...

La sinopsis, Henry Cavill un afable americano viaja a españa para estar con su familia en unas minivaciones, como su padre, Bruce Willis, es tan "malo" que se enfada por que Cavill es imbécil y se pone a enviar Whats apps con su Blacberry, en vez de vigilar el timón del bote en el que están navegando y provoca que la novia de su hermano se de un golpe considerable en la sien, coge y se tira al mar para pasear por el pueblo. cuando vuelve han secuestrado a su familia.

Esta vez españa está bien reflejada, mención especial a cuando este caballero entra en una comisaría y los policías están jugando a las cartas y les da pereza hacer cosas, pese a que algo en el que no caí yo si no mi buen amigo Juan Pablo Casillo Cubillo, que recientemente ha estado en Madrid, es que el protagonista va hacía Sol pero para en Atocha...

Sí que es cierto, como he dicho antes que el personaje de Bruce Willis desaparezca de la pantalla es un golpe duro, pero desde luego no es la razón para que la película sea una caca.

La pobre Sigourney Weaver que hace de villana, está con cara de "lo que hay que hacer para mantener el chalet", se supone que es una profesional del mundo del espionaje y va por el medio de Madrid, disparando a diestro y siniestro y provocando accidentes de tráfico.

Sí ya el personaje te cae mal desde el minuto 1, que salgan Verónica Echegui (Yo soy la Juani) u Óscar Jaenada (empatado con Eduardo Noriega en el titulo del peor actor español), que se conoce que en Hollywood lo llaman cuando a Jordi Mollà le viene mal hacer de latino estandar putero que dirige una discoteca, también tortura a agentes de la CIA o pega palizas a gente dentro de la discoteca al grito de "¡que siga la fiesta!", no ayuda en absoluto a que la película tenga un mínimo de decencia.

Y ya cuando estás más que harto de todo el mundo que sale en la película, aparecen agentes del Mossad, paseandose por la ciudad con uniformes de SWAT cuando se supone que es una operación secreta, solo les falta llevar una camiseta que ponga en amarillo MOSSAD, al más puro estilo Ray Nicolette (Michael Keaton en Jackie Brown y Un romance muy peligroso).

Lo que ya me dio una risa impresionante es al final SPOILER ALERT cuando aparece Colm Meany ofreciendo un puesto en la CIA al soplagaitas de Henry Cavill, de fondo vigilando dos ancianos vestidos de traje que parecen los viejos de los teleñecos FIN DE SPOILER.

Un consejo Henry Cavill, deja de actuar y montante un Casino o algo, te irá mejor en la vida...

En fin, alejaos de esta patraña lo máximo posible, seguramente la peor película de este año.


Un detalle que me ha llamado la atención es la cantidad de Product Placement que aparece en pantalla, Coca Cola, Fnac, el Corte Inglés, hasta un Compro Oro...

mi nota totalmente personal: 0.7/10