domingo, 23 de diciembre de 2012

A Fantastic Fear of Everything (2012) - Crispian Mills y Chris Hopewell

Hace ya algún tiempo ya comente por aquí, lo muy fan que era de las grandes películas que no van de nada.

Un genero poco explotado, pero que de vez en cuando nos da sorpresas.

Esta semi comedia de terror británica, es una gran película, que sin llegar a contarnos nada, nos acaba dando una lección de entretenimiento.

La película trata sobre un escritor de cuentos infantiles decidido a dar un paso adelante en su carrera.
Para eso empieza a investigar sobre asesinos en serie victorianos para realizar una serie de televisión.

El problema empieza cuando con tanto asesino en su cabeza acaba obsesionandose, llegando a convertirse en un paranoico que llega a temer cualquier mínimo sonido o incluso salir a la calle.

A la vez que la historia avanza, vamos descubriendo algún detalle más del personaje, como un trauma infantil no resuelto y un temor a las lavanderías.

Con una extraña mezcla de cinta de terror clásico, escenas brillantes en stop motion, y la comicidad ya clásica del gran Simon Pegg, la película, sí eres fan de todos estos elementos,  es toda una delicia, que te atrapa desde el inicio.

Es una película llena de sorpresas, donde lo que importa no es la trama en sí misma, si no la forma tan magistral con la que los directores debutantes, Crispian Mills y Chris Hopewell, nos van descubriendo el mundo propio en el que Jack, el nombre del personaje de Simon Pegg, está conviviendo con su propia locura que no va en camino descendente.

Cierto es, que gran parte del atractivo es la presencia del protagonista de Zombies Party (Shaun of the Dead), de hecho gran parte de la película la pasa sólo con su mente enferma, pero los personajes secundarios que van apareciendo, acompañan muy bien al hilarante mundo de paranoia de Jack.

Mención especial a la escena en la que Jack se llena de valor y camina desde su casa a la lavandería.

Una grata sorpresa dentro del cine actual, con la pretensión de entretener y divertir al espectador que quiera entrar en el propío juego que los directores proponen.

Mi nota totalmente personal: 7/10


Casa de mi padre (2012) - Matt Piedmont

Ante la curiosa premisa de ver a una comedia ambientada en Méjico, totalmente rodada en castellano y protagonizada por uno de los cómicos más famosos de hoy día, Will Ferrell. Y tras ver un divertido trailer, un servidor se convenció de que era una de estas películas que podían llegar a sorprender.

Desde luego la sorpresa es, que con todos estos elementos, la película es una de las comedías más aburridas que he visto en mucho tiempo.

Al principio uno va predispuesto a la risa, empieza todo bastante bien, pero en cuanto te acostumbras a lo que estás viendo, y prestas un poquito de atención a la trama, es cuando descubres que estás viendo una basura.

Will Ferrell está un poco más sobreactuado de costumbre, ya que está rodando en un idioma que no es el suyo y no debe conocer demasiado.

Pero todo se acentúa por qué es el único actor no hispano de la película, aparte de dos norteamericanos que salen, pero no hacen de mejicanos claro.

La película no deja de ser una parodia sin gracia de las clásicas telenovelas basadas en ranchos familiares, pero con tan poca chispa que al final acaba por convertirse en el producto que está parodiando y aunque salga algo gracioso tú ya estás deseando que todo acabe y poder seguir con tu vida.

Incluso el final, imitando el estilo Robert Rodriguez, acaba siendo muy soso.

Destacaría positivamente muy poquitas cosas, como el puma de peluche que aparece a modo de espíritu del desierto o la surrealista escena de sexo de los protagonistas, donde acaba saliendo un mensaje del ayudante de cámara pidiendo perdón por la cinta y avisando que ningún animal ha sufrido daño alguno.

Desde luego esto tiene toda la pinta de ser un sketch de Saturday Night Live o similar que no debía de haber superado los 10 minutos de duración.

Mi nota totalmente personal: 3/10

jueves, 20 de diciembre de 2012

Sin Tregua (End of Watch, 2012) - David Ayer

Aunque si nos fijamos tan sólo en el cartel, podamos llegar a pensar que estamos ante una macarrada dosmilera de acción, el resultado es bastante diferente.

En mi opinión es una de las mejores películas que se ha estrenado este año en los cines.

Desde un punto de vista de cámaras caseras, tanto de video, como cámaras de vigilancia del coche de policía, o las de los propios agentes que llevan encima, el film nos cuenta la vida de dos agentes de policía que patrullan por barrios poco recomendables.

Ssí alguien se lo pregunta, aunque alguna vez, la imagen pueda moverse un poco, nunca llegamos a barbaridades como la decepcionante Green Zone, usando planos, dentro de lo que el concepto te permite, bastante claros y que nunca llegan a marearte.

El punto de partida es un tiroteo del que no pueden escapar Brian y Mike, a partir de ahí, Brian (Jake Gyllenhall) decide grabar el día a día de ambos para poder hacer en el futuro un reportaje.

Aunque la trama no sea lo más original del mundo, y el efecto cámara en mano tampoco sea algo novedoso, no son conceptos que hagan desmerecer en absoluto a la película.

De la mano de David Ayer, guionista de la aclamada Training day, tenemos un relato totalmente realista y verosímil de las diversas patrullas de estos dos compañeros y amigos que se tratan entre si como hermanos.

Vemos también la relación de estos, que se han convertido en unas estrellas dentro del departamento debido al tiroteo inicial, no sólo con sus compañeros, si no también con sus familiares, en caso de Mike Zavala, y con su nueva novia, Anna Kendrick (Up in the air), en el caso de Brian Tylor.

Pero esto sólo está como valor añadido, lo que realmente nos muestra la película es la brutalidad y el sórdido mundo que unos simples patrulleros han de soportar, cruces con bandas de latinos, peleas con camellos, descubrimiento de varias redes de tráfico de humanos entre otras lindezas.

Lo que más me ha fascinado de esta historia es su cruda forma de tratar el tema que propone, siendo todo lo salvaje que debe ser, sin maquillar el mundo que nos está enseñando ni mostrando estereotipos del cine de acción o los clichés de cintas como la mentada Training day o las más recientes Dueños de la calle o Los amos de Brooklyn, donde se muestran tanto a los policías como a los delincuentes como gente molona, macarra, con aires de puedo con todo y me la resbala el resto.

Aquí en todo momento ves personajes humanos que tratan de solucionar de la mejor forma posible la situación con la que se han encontrado.

En cuanto a los actores, tanto Jake Gyllenhal como Michael Peña, están más que bien, dando su mejor versión de ellos mismos, demostrando que son gente que cuando se meten en proyectos de esta índole pueden cumplir de la mejor de las formas.

Mi nota totalmente personal: 9.3/10

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Ira de titanes (Wrath of the Titans, 2012) - Jonathan Liebesman

Reconozco que hace dos años yo fui una de las personas que se lo pasó bien con el remake del clásico de aventuras de Harryhausen, Furia de Titanes.

Aunque poco tienen que ver la versión de 1981 con el film de Louis Leterrier, conceptos como el maquillaje, el uso comedido de cgi, el estilismo de caballeros del zodiaco que se les dio a los dioses del Olimpo, así como el alto entretenimiento vacío que proponía, hizo que no la considerara una mala película.

Aún así, una secuela no era algo que yo pensara ver, y no fue hasta la recomendación de un par de amigos, que me decidí.

Por mucho que la Warner haya intentado desmarcarse de la anterior entrega, la película sigue una linea similar:

Apague usted el cerebro y olvídese de cualquier referencia a mitología clásica que pueda conocer.

La historia comienza mostrandonos un complot entre Hades y Ares para derrocar a Zeus y liberar a Cronos para que haga sus cosas, destruir la tierra o lo que considere. Y como Ares, está un poco celoso de su medio hermano Perseo, decide atacar su poblado, donde a pesar del fallecimiento, también por lo que sea, del personaje de Gemma Artenton, recordemos que al final de la primera parte Zeus se la regalaba a modo de ofrenda de paz, ahora vive una vida tranquila y anodina con su hijo.

Perseo que es un hombre tranquilote, pero que se enfada si le tocan las narices... agarra su espada y decide liarse a mandobles con quien sea. Para esto se alía con Agénor, hijo de Poseidón, por orden del mismo y con Andrómeda, que se ha cruzado con ella y al coincidir que tiene un ejercito... 

La película repite el esquema de la anterior, donde el trío protagonista va viajando de un punto A a un punto B, cruzandose con una serie de personajes a derrotar, hasta llegar a la batalla final.

Aquí es donde yo disfruté más, ya que tenemos la delirante imagen de Zeus y Hades caminando como unos auténticos tíos molones y duros, lanzando, no exagero, Kames a diestro y siniestro, como fan de Dragon Ball lo vi muy necesario.

Aparte de esta escena, también destacaría la presencia de Billy Nighy, un hombre que llena la pantalla incluso apareciendo 5 minutos.

Perfecta para una tarde lluviosa o un día pijamero con ganar de no pensar.

Mi nota totalmente personal: 6.5/10

martes, 18 de diciembre de 2012

Doble sesión Jonah Hill: Los Amos del barrio e Infiltrados en Clase (2012 ambas)

En el tema de las comedias de los últimos años yo me guío por 2 reglas:

1- Verlas en v.o. (no por qué no me guste el doblaje, si no por qué me hace más gracia las comedias en su idioma original).

2- Sólo veo aquellas con gente que realmente me haga risa o me caigan bien sus personajes (algunos serian Sacha Baron Cohen, Seth Rogen, Paul Rudd, Jason Siegel o Steve Carrell entre otros).

Jonah Hill, no es que me cayera mal, pero siempre lo he visto como un sucedáneo de Seth Rogen.

De hecho le debe gran parte de su carrera a él, ya que Seth Rogen lo escogió para "Supersalidos", por qué le recordaba a él mismo de joven. A partir de ahí, el trabajo de Jonah Hill es una sucesión de películas con todos los colaboradores y amigos del citado Rogen y el descubridor del mismo, Judd Apatow.

Con este inicio, quiero decir que hasta ahora no lo veía con el suficiente peso como para ver películas suyas.

La casualidad ha querido que vea los dos films estrenados este año suyos, y el resultado no ha sido malo.

Los Amos del barrio (Neighborhood Watch, 2012) - Akiva Schaffer


Al momento de conocer el proyecto, mi razón principal para verlo fue la participación de Richard Ayoade, al que conocí con la comedia británica The IT Crowd.


No suelo aguantar a Vince Vaughn, y con Ben Stiller tengo una relación de amor/odio, me hace risa en "Zoolander", "Tropic Thunder" o "Y entonces llegó ella", el resto de las veces no.

Aunque no es tan desternillante como promete en el trailer, sí que es una película a tener en cuenta.

Los puntos fuertes son los actores, y la gran química que tienen entre ellos, los 4 grandes improvisadores, creando alguna que otra situación muy divertida y jugando con la vergüenza ajena, un tipo de humor que me encanta.

El film contiene una sorpresa, un giro de guión muy divertido, que lo convierte en una comedia de ciencia ficción. Una versión absurda de "La invasión de los ladrones de cuerpos".

El guión es obra de Seth Rogen, Evan Goldberg (colaborador habitual en los guiones que realiza) y Jared Stern. Con lo que, sí eres fan de las películas que suele realizar este hombre, es muy disfrutable.

Perfecta sí sólo pretendes pasar un ratito divertido y te gustan las salvajadas de este cuarteto, quinteto si contamos a Rogen como orquestador de esta desmadrada pelicula que no va de nada.

Mi nota totalmente personal: 6/10

Infiltrados en clase (21 Jump Street, 2012) - Phil Lloyd y Chris Miller


Basada ligeramente en la serie de Tv de 1987 Jóvenes Policías (también 21 Jump Street en el original) donde Johnny Depp se dio a conocer.


Esta versión poco tiene que ver salvo el concepto de 2 policías jóvenes que están infiltrados en un instituto, donde la serie de tv era un drama, en su traslación a la pantalla grande se ha convertido en una gamberrada que mezcla el cine de acción, riendose de todos los tópicos posibles, el capitán de policia negro que grita, explosiones al tuntún... con las comedias de instituto. Sin dejar de lado el humor que provoca vergüenza ajena.

Pese al poco interés que tenia por Jonah Hill, y el odio que le tengo a Chaning Tatum, lo sé, soy un hombre con muchos prejuicios, me decidí a verla tan sólo por qué un amigo me dijo: "Tienes que verla, hay un chiste sobre Jungla de Cristal" (a veces soy muy fácil de convencer).

Sigue sin caer bien Chaning Tatum, pero reconozco que me he reído mucho con él aquí, que hace un dupla muy divertida con Jonah Hill, que aquí está bastante gracioso.

Aparte de la mezcla de géneros que decía, hay muchas coñas que los que estudiábamos en los 2000 nos harán sentirnos muy identificados, sobre todo en lo referente a las tribus urbanas de antes y de ahora.

El único problema que le vi es la manía de hacer comedias que duren cerca de las dos horas, ya que siempre se acaba notando un pequeño bajón en el ritmo. Aunque en este caso no es demasiado largo, sí que nos da la sensación de que con media hora menos, sería una pelicula mucho más completa.

Mi nota totalmente personal: 6.8/10

lunes, 17 de diciembre de 2012

Firecracker (aka "Naked Fist", 1981) - Cirio H. Santiago

El cartel no tiene nada que ver con nada,
pero qué cojonudo que es...
Bueno, ¡ya estoy aquí! Ha costado, pero finalmente me sumo a la iniciativa de mi alocado amigo Pablo para aportar mi modesta opinión de cuantas películas me parezcan reseñables.

Películas, o algo así, porque mi afición por el buen cine ya hace tiempo que la aparqué (una vez vistas "El Padrino", "Regreso al Futuro II" y "Banana Joe"... pocas pueden superar el listón), y a lo que me dedico, cuando tengo tiempo, es a ver "pelis de mierda". No lo voy a negar, son de mierda; sí, pero divertidas.

La primera es "Firecracker", del prolífico cineasta filipino Cirio H. Santiago, conocido por algunas perlas como "The Big Bird Cage" (produciendo junto a Roger Corman, y con Pam Grier ante las cámaras) y, ya como director, "TNT Jackson", "Ruedas de Fuego" o "Stryker", ésta última vendida como una falsa "Mad Max 3". Blaxploitation, women in prison y toda copia posible de lo que se lleve en el momento (ya sea Rambo, moteros o kickboxing) son las estrellas indiscutibles de la filmografía de este hombre, reconocidamente admirado por Tarantino.

"Firecracker" (en inglés, petardo o masclet, según sea tu procedencia) es una de las pocas, si no la única, de sus cintas en las que argumento y guión corren de su cuenta. Y se nota.

La sinopsis nos sitúa al comienzo del viaje de Susanne Carter (interpretada por Jillian Kesner, cuyo historial no va mucho más allá de apariciones en "Los Roper", "Apartamento para tres" o alguna basura de la Cannon, por mucho que enseñase los pechos), una instructora de artes marciales norteamericana que se va a Filipinas en busca de su hermana desaparecida. Allí, se encontrará con una oscura trama de peleas clandestinas, apuestas ilegales y tráfico de drogas en la que se verá envuelta inexplicablemente.

Y no digo "inexplicablemente" porque sea algo misterioso, propio del mejor thriller, ni mucho menos. Digo "inexplicablemente" porque en esta película hay pocas cosas que tengan sentido. Así que, sin más dilación, comienza la lluvia de SPOILERS.

Chuck Donner, impasible ante la muerte.

El filme arranca sin rodeos, metiéndonos en harina desde el primer momento al presentarnos a Chuck Donner, un auténtico hombre de acción con nervios de acero, pelazo platino y una enfermiza pasión por los leones en formato textil.

Chuck (Darby Hinton, famoso por ser el hijo televisivo de Daniel Boone en la serie de los '60) nos demuestra sus cualidades en la arena ilegal, enfrentándose sin miedo y con las manos desnudas a auténticas máquinas armadas de matar. ¡Yyyyy dentro créditos!

En ellos podemos ver los petardos que dan nombre a este esperpento (y que no volverán a aparecer nunca más), así como peculiares miembros de reparto y producción como Rubiah Suparman.

Ejemplo claro, este plano, de que "Firecracker" es una película de detalles.

Pero si Donner tiene una presentación digna del mejor Steven Seagal (y remarco lo de "el mejor"), nuestra oxigenada protagonista no podía ser menos: nada más instalarse en el hotel, recién aterrizada en Filipinas, recibe el ataque PORQUE SÍ de un par de zagales del lugar. Pero no os preocupéis, que ya se defiende ella a hostia limpia (y patadas no tan limpias), ataviada únicamente con su delicado salto de cama. ¡Yyyyy elipsis!

A Cirio le quema el guión en las manos; tiene mucho que contar y lo tiene que hacer ¡YA! No hay tiempo para zarandajas; ya ataréis los cabos sueltos (o no).

Porque ser apuesto, millonario y apañao no está reñido con las drogas duras.

Siguiendo la pista de su hermana, Susanne llega al bar de Pete, donde éste, acompañado por su camarero/sidekick Rey (llevado a la pantalla por Rey Malonzo, entonces Reymond King), le ayuda a desenmarañar los primeros indicios de su paradero. La joven, que trabajaba como fotógrafa de prensa, consiguió tomar la instantánea de un extraño antes de desaparecer. Extraño para Susanne, porque para vosotros, para Pete y para Rey ya es un viejo conocido: sí, ¡Chuck Donner!

Todo esto con peleas sin sentido de por medio, por supuesto.

Woman Vs. Cobra... ¡y "mariquita el último" por detrás!

Y para tener una excusa adicional a raíz de la cual meter más peleas, Pete informa a Susanne de que Donner frecuenta una arena ilegal envuelta en la trama criminal que os comentaba más arriba. No lo voy a repetir, aunque a Santiago no le importe demasiado recordárnoslo periódicamente.

Y allí que se planta la chica, para pedir al malo malísimo que le deje participar en los combates. Es entonces cuando se produce su primer encuentro con el bigotudo de oro, el cual le comenta que, para formar parte de los combatientes habituales, tendrá que pasar una prueba. Esa prueba no consiste en otra cosa más que en apalizar a un señor con polvos de talco en la cabeza, algo que la estadounidense hace sin despeinarse.

Aún así, el malo malísimo no termina de fiarse. Es una chica (mona), americana (como él), y demasiado rubia como para no tramar algo en su contra.

Os prometo que, al principio de esta escena, Susanne llevaba toda la ropa.

Con el fin de descubrir qué es lo que oculta la señorita, el malo malísimo, entre pico y pico en vena, opta por mandar a Chuck a camelársela, a ver si le saca algo. 

Es a partir de su cena, rodada de manera magistral (aunque con un desplante argumental muy feo de la rubia hacia los pobres Pete y Rey), cuando la película avanza a ritmo (aún más) vertiginoso (teniendo en cuenta que todo esto ha ocurrido en tan sólo 18 minutos. ¡Y todavía queda una hora!

Con esos pelos, a un policía no se le puede respetar EN LA VIDA.

Rey, que, aunque le dejen tirao por el de los leones, no es rencoroso, lleva a Susanne a conocer a un venerable maestro para que le enseñe un estilo nuevo de lucha. Sin el dominio de los palicos, "sus conocimientos de las artes marciales estarán incompletos" (palabras textuales), y le va a hacer falta ponerse las pilas.

Acto seguido, la señorita Carter sigue a Chuck para ver a qué dedica el tiempo libre. Estando en ello, comienza a ser perseguida por unos desconocidos que resultan ser policías. Cuando lo descubre, sube al coche del inspector jefe, un tanto Raphael-ístico y de mata negra zahína, con quien mantiene una conversación muy intensa pero en la que no te enteras de nada.

Un artista de los filos... ¡La madre que lo parió!

Mientras tanto, unos narcotraficantes con dificultades creativas a la hora de ocultar sus drogas (que trabajan para el malo malísimo), sufren una emboscada en el río a cargo de unos cuantos indígenas y... ¡sí, Chuck Donner!

Y repetimos, ¿vale?

La señorita Carter sigue a Chuck para ver a qué dedica el tiempo libre. Estando en ello, comienza a ser perseguida por unos desconocidos que resultan ser los narcotraficantes. Tras capturarla, y después de un interrogatorio un tanto estúpido basado en "¡Estuviste en la emboscada, admítelo!" y "¡No!" multiplicado hasta el paroxismo, tiene lugar su BRILLANTE enfrentamiento con la cobra, y su posterior auto-liberación a hostia limpia, one more time.

Observándolo todo sonriente se encontraba... sí,  Chuck Donner (joder...).

No sé cuál de los asistentes a la arena es más jodido:
el Franco con fez, el Fu Manchú sin bigote, el mafioso que no combina...

Cinco minutitos sin sentido después, Susanne vuelve a casa (o a donde sea) en taxi. Aprovecho la oportunidad que me brinda mi amigo Cózar para trasladar el siguiente mensaje a las posibles féminas (y no féminas, sin discriminación) que puedan estar leyendo esta mierda: Si, después de una noche de fiesta, volvéis a casa en taxi, DECIDLE QUE OS DEJE EN LA PUERTA.

Esto, que resulta tan obvio, se conoce que en Estados Unidos no está tan asentado en la cultura popular. Y claro, luego pasa lo que pasa: la rubia comienza a ser perseguida por unos desconocidos que resultan ser... quien sea, da igual, lo único que quería expresar el director en esta escena es la facilidad con la que puedes perder toda tu ropa, por muy inverosímil que parezca el modo, y con la banda sonora acompañando al compás.

Susanne Carter, impasible ante la m.. ¡Oh! ¡Otro detalle! Todo un genio este Cirio...
 
Y después de esto va otra emboscada a los narcotraficantes, y otra conversación en un coche de policía... Todo a velocidad supersónica, cual capítulo de NCIS; pa! pa! pa!...

Eso sí, cuando la rubia y el fulano del bigote se dan lo suyo, ahí que no corra nadie. ¿Diez minutos? Diez minutos. ¡Lo que haga falta!

Con lo bien hilada que estaba la escena (pobre Susanne, que se desmaya cuando un gato negro rompe un cristal en su presencia) y lo sutil (y para nada tedioso) del pre-coito (las navajas y la madre que parió a Darby Hinton), ese polvo precisaba la mayor de las atenciones. O no.

Si no es Bruce Lee, desde luego no será porque no lo intente. Tsss...

Para el que se anime a visualizar este largometraje (o mediometraje medio largo), me ahorraré comentar el frenético desenlace a tres bandas, con la chica vengándose enfrentándose a la muerte a... bueno, creo que os lo imagináis, armada con sus palicos filipinos; con Rey por otro lado haciendo de las suyas (mención especial para este más que digno wannabe de Bruce Lee), y con el inspector a-Raphael-ado cumpliendo la ley o lo que se tercie (a él mientras no le despeinen...).

En definitiva, una mierdaca del tamaño de Estambul, pero muy, muy divertida, y más si se disfruta en compañía (las chicas no darán crédito a lo que se vea en pantalla, os lo garantizo).

¡¡Qué cojones, si hasta termina con FATALITY!!


Ca(spa)lificación: 6/10

 

domingo, 16 de diciembre de 2012

El Hobbit: Un viaje inesperado (The Hobbit: An Unexpected Journey, 2012) - Peter Jackson

Aquí la tenemos, la vuelta a la Tierra Media. Más de 10 años desde que empezara el viaje allá por el 2001 y un largo descanso desde que acabara la trilogía de "el señor de los anillos" en 2003.

A parte del tiempo, mucho ha pasado, demandas del señor Jackson pidiendo más dinero por las anteriores películas, una carrera no tan constante como él querría, problemas financieros en el estudio que hicieron que Guillermo del Toro tuviera que abandonar el proyecto, ya que no se veía fin a ese túnel, y al final la decisión lógica del retorno del anterior cineasta gore y macabro, Peter Jackson.

Durante estos meses yo he sido un gran detractor del proyecto, primero por miedo, ya que aunque me divirtió King Kong, el visionado de The Lovely Bones fue espantoso, y todo hacía pensar que Jackson había dado un giro demasiado radical a su carrera que no parecía que tuviera vuelta atrás.

Aparte de la decisión de, una vez rodadas las dos partes en las que se iba a dividir el libro, crear una tercera como puente innecesario entre la historia de Bilbo y Frodo.

Ese miedo del que hablaba sobre todo era por que la primera parte fuera demasiado lenta y no captara el espíritu mas aventurero y distendido que si tiene el libro.

Pues bien, mis temores, justificados o no, no se ha cumplido, y reconozco que he disfrutado mucho de esta película.

Es más, incluso diría que es mejor que las anteriores, claro está que, aunque no sea un fan de Tolkien, este libro siempre me gustó más que cualquiera de los anillos.

Pese a que se está adaptando un libro relativamente corto, para ser una cinta de 2 horas y 45 minutos, el ritmo de esta parte es muy bueno, la acción no cesa en ningún momento, y es muy difícil que puedas aburrirte. Como comentaba antes, el tono más ligero, está muy conseguido y hace que la película sea muy divertida sin llegar de ser torpe o infantil, tal como alguno de los trailers pretende demostrar.

Jackson ha demostrado que le tiene el punto cogido a los escritos de Tolkien, trasladando ese mundo de una forma mágica, dotando esta entrega de una continuidad muy necesaria respecto a sus predecesoras, cosa que, pese a que me encante Guillermo del Toro, de haber sido él el director, puede que ese detalle hubiera sido demasiado diferente por su visión tan personal de hacer cine. Aún así, en ciertos orcos o wargos, la mano de este hombre se nota.

Otro de los detalles que hacen de está película un film de aventuras muy notable son los personajes nuevos, sobre todo la incursión de Martin Freeman, que aparte de ser bastante mejor actor que Elijah Wood, tiene la ventaja que Bilbo sea un personaje mucho más dinámico y es más fácil de identificarse con él que con Frodo.

Un punto débil quizá sea que de los 13 enanos solo podamos conocer a un par aparte de Thorin. Brillante la escena en la que descubrimos el porqué de su apodo.

De los actores que vuelven a sus antiguos roles, destacar a Ian Mckellen, no sólo por su gran labor, si no también por que el resto de apariciones estelares no pueden más que considerarse cameos muy necesarios, sobre todo el del gran Sir Crhistopher Lee.

Respecto a la banda sonora, mantiene la base del resto de la saga, pero con un tema principal muy distinto que le hace coger identidad propia pero sin desmarcarse.

Por último, en el apartado técnico, está película pretende revolucionar el cine con sus 48 frames por segundo. En mi caso, me parece algo fallido, puesto que mientras los personajes hablan o caminan, todo perfecto, también ayuda en las panorámicas a que se vea todo con mayor nitidez y fluidez, pero en cuanto hay algo de acción, la imagen parece demasiado acelerada.

Aunque esto es como todo, supongo que cuando el cine dejó de ser mudo, el público se volvería loco, o también el cambio a color, quizá de aquí a unos años este cambio esté instaurado y todo sea mejor.

Mi nota totalmente personal: 8.9/10